La mandataria dedicó gran parte de su discurso a elogiar a los militantes de esa agrupación política, en respuesta a dos notas periodísticas publicadas ayer en los matutinos porteños La Nación y Clarín que despliegan un tono crítico.
La presidenta Cristina Kirchner realizó anoche una encendida defensa de los jóvenes militantes de la organización oficialista La Cámpora, a los que calificó como "una de las cosas más maravillosas que le han pasado a este proyecto nacional y popular".
La mandataria dedicó gran parte de su discurso a elogiar los militantes de esa agrupación política, en respuesta a dos notas periodísticas publicadas ayer en los matutinos porteños La Nación y Clarín que despliegan un tono crítico para referirse a esa organización.
"Ellos saben a quién desafían: a los que han destruido este país, a los que quieren monopolizar la palabra, la concentración de la economía, la miseria, la desigualdad", destacó la mandataria la encabezar un acto en la Casa Rosada, donde lanzó el Plan Nacional de Igualdad Cultural, en el Museo del Bicentenario.
En ese sentido, cuestionó que se la califique a La Cámpora como una "poderosa organización", al minimizar la cantidad de dirigentes salidos de sus filas que viene ganando lugar en la estructura del Gobierno y ocupan cargos políticos.
"Tienen 29 cargos de los 21.332 cargos dirigenciales que hay en todo el país. Van a tener que laburar un poco más para ser tan poderosos", ironizó la mandataria.
Y consideró que "el mejor lugar donde pueden estar los jóvenes es en la política".
"Yo les digo a todos los chicos que no se preocupen por las cosas que les dicen esos centros de emisión de poder que justificaron la dictadura y la represión. Los jóvenes son lo más maravilloso de este movimiento popular", declaró la presidenta durante el acto realizado en el Museo del Bicentenario, en el subsuelo de la Casa Rosada, donde hubo gran presencia de militantes de La Cámpora.
Al respecto, agregó: "Dicen que gritan desde el poder a favor del poder, pero yo los vi organizarse, trabajar".
La mandataria se refirió a dos columnas publicadas ayer: "Los imberbes de Aerolíneas", escrita por el secretario de redacción de Clarín, Osvaldo Pepe, y a "Axel Kicillof, el marxista que desplazó a Boudou", de Carlos Pagni en La Nación.
"Me pareció muy nazi", dijo la presidenta luego de referirse durante minutos a al artículo de Pepe en Clarín y consideró que el editorial de La Nación "tenía cierto tufillo antisemita", tras lo cual agregó: "En otra época darían miedo, ahora dan pena".
Axel Kiciloff es uno de los referentes de La Cámpora y actual viceministro de Economía.
En ese sentido, aclaró que no le pregunta a ningún funcionario cómo piensa o qué ideas tiene: "Sólo les pregunto qué piensan que hay que hacer con la Argentina para que estemos un poco mejor. Esos son los únicos interrogantes que les hago", sentenció.
"Los quiero mucho, sigan trabajando y organizándose", completó la mandataria, mientras varios de los referentes de La Cámpora la observaban en el salón entre ellos Kiciloff, el legislador Juan Cabandié y los diputados Eduardo "Wado" De Pedro y Andrés "Cuervo" Larroque.
Al mismo tiempo más de un centenar de militantes de la organización coparon el espacio cantaron e hicieron flamear banderas, como viene siendo habitual en cada acto que encabeza la mandataria dentro o fuera de la sede gubernamental.
Cristina presentó el Plan Nacional de Igualdad Cultural que "se propone crear las condiciones que permitan la igualdad de oportunidades en la producción y el acceso a las culturas y bienes
culturales del país de forma federal e inclusiva", se informó oficialmente.
En la ceremonia, la mandataria además anticipó que, tras Tecnópolis, tiene previsto inaugurar el año próximo Artepolis, una muestra similar dedicada al arte, que funcionará en el restaurado edificio del viejo Correo Central, en coincidencia con el bicentenario de la Asamblea del año XIII que dispuso la abolición de la esclavitud.
Fuente: Cadena 3